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CEPAL CONFIRMA AVANCES EN LAS POLITICAS SOCIALES APLICADAS POR EL GOBIERNO URUGUAYO EN LOS ULTIMOS AÑOS

En su audiencia radial de los martes en Cadena Andebu, el Presidente de a República, Julio María Sanguinetti destacó varias cifras del reciente informe de Cepal según las cuales Uruguay es el país con menor pobreza en toda la región, así como el único que creció mejorando a Ia vez la distribución del ingreso.

La siguiente es la transcripción de las palabras del Presidente:

"Amigas, amigos:

De regreso del viaje a Estados Unidos volvemos a estos gratos encuentros semanales, hoy con el propósito de referimos a las muy importantes conclusiones -que se han divulgado, pero creo que hay que insistir en ellas- de un examen realizado desde el exterior en temas de enorme trascendencia: son los lndicadores Socioeconómicos, la realidad social del país. Se trata del informe que, cada año produce CEPAL -la Comisión Económica para América Latina-; son datos que vienen de afuera, algo así como de una "auditoría" internacional sobre la situación de toda América Latina que reúne, interpreta, difunde información sobre desarrollo económico de toda la región.

A principio de mayo CEPAL dio a conocer los datos de 1990 a 1997 en términos de equidad, de distribución de la riqueza, de inversión social. Son documentos extensos, detallados, pero las grandes conclusiones son muy importantes.

En primer lugar, allí se señala que Uruguay tiene el menor índice de pobreza de América Latina con un 6% de hogares en esas condiciones. El país que está más cerca es Argentina con 13%, luego viene Chile y Costa Rica que tienen un 20% por ciento de hogares bajo la línea de pobreza. Quiere decir que éste es el próximo objetivo del país: seguir reduciendo este 6% de hogares que están bajo la línea de pobreza. Pero partamos de la base de reconocer que estamos en el buen camino, por algo somos el país de América Latina que tenemos el menor índice de pobreza.

En cuanto a la distribución de la riqueza, es decir, lo que lleva el sector más rico, lo que lleva el sector más pobre cómo se distribuye en ingreso nacional, entre 1990 y 1997 las familias de bajas retribuciones aumentaron su participación en los ingresos totales del país: aumentaron un 20%, mientras la participación de los hogares más ricos bajó un 6%. Dicho de otro modo: los uruguayos pobres reciben algo más de la riqueza producida en el país mientras los más ricos reciben menos.

Esta transformación se ve aún más trascendente, si observamos que, por ejemplo, nuestros vecinos del MERCOSUR, Argentina, Brasil y Paraguay, en el mismo período sufrieron deterioros en la distribución de los ingresos, es decir, reversiones. Los ricos llevaron un porcentaje mayor. Y hasta un país como Costa Rica -siempre comparado con el Uruguay- ha conocido un desempeño levemente negativo.

Textualmente les leo lo que dice CEPAL respecto a nuestra realidad. "Uruguay ha logrado consolidarse como el país que presenta la mejor distribución del ingreso en América Latina semejante a la de algunos países europeos, gracias, entre otros factores al importante papel de las transferencias del sector público, especialmente las jubilaciones y pensiones".

Y en otro párrafo señala: "Llama la atención el hecho que esta característica del gasto público no haya implicado que el producto por habitante creciera a menor ritmo que en el resto de los países de la región ya que, muy por lo contrario, la tasa respectiva casi duplica el promedio regional".

Es decir que tenemos dos conclusiones muy importantes: la línea de pobreza nuestra es la más baja; la distribución del ingreso es la mejor.

Y en tercer lugar, es el otro resultado que nos gustaría entresacar: Uruguay aumentó casi un 50% el gasto público social en ese período. El gasto referido a finalidades sociales creció por habitante, un 38% y como porcentaje respecto al Producto Bruto Interno aumentó del 10,1 % en 1990, al 12,4 % en 1997, lo que hace un aumento total del 48 %. Esto representa el 3,8 % más que la inversión de Argentina, Brasil, Chile o Costa Rica, para manejar algunos ejemplos.

Dentro de la inversión social nuestro compromiso con la infancia es también prioritario, desde una tenaz búsqueda del descenso de la mortalidad infantil hasta la escolarización de todos los niños desde los 4 años, que son programas fundamentales sobre los que hemos habIado y seguiremos insistiendo.

Es decir que si bien hay un largo camino a recorrer, no es menos cierto que vivimos hoy transformaciones irrefutables; hechos que muestran la realidad de nuestro país, recogidos, analizados y difundidos por un organismo de las Naciones Unidas. Sabemos que estamos en un mal momento económico a causa de la crisis brasileña, pero eso no invalida la tendencia a mejorar que el país ha tenido. Más: lo peor sería que a raíz de esa crisis, que necesariamente pasará, cambiáramos la política económica en perjuicio de los más necesitados porque, entendámonos, hoy la estabilidad a quien beneficia es a los jubilados, a los asalariados a los trabajadores; en la inestabilidad sólo ganarían los especuladores. Y en definitiva, esa estabilidad es la que nos permite seguir adelante, pese a la situación restrictiva, con los programas de vivienda, con los programas de salud, con los programas de mortalidad infantil, con los programas de educación, beneficiando en definitiva, a los que más necesitan. Porque ellos son la prioridad y seguirán siendo la prioridad." (SEPREDI)


MARCO SOCIAL URUGUAYO

Uruguay es un país que conserva intacta la dimensión humana de su sociedad.Desde sus orígenes como nación independiente, el desarrollo de la actividad económica se ha sustentado en una perfecta simbiosis: la abundancia de recursos naturales y el trabajo de su gente- inmigrantes europeos en su mayoría-. Los indicadores sociales constituyen la base educativa e intelectual de su población.

La educación laica, gratuita y obligatoria de larga tradición, es el sustento en el cual sucesivas generaciones de uruguayos han desarrollado sus estudios primarios, secundarios y terciarios. Este sistema amplió su cobertura, en los últimos años, a edades más tempranas (4 años); en la actualidad 95% de los niños uruguayos concurren al "kindergarten" público o privado por al menos un año.

A nivel de educación secundaria, Uruguay posee la más alta tasa de escolarización en América Latina- 85%-, superando la media continental en un 50%. La educación técnica especializada comienza en este nivel (existen más de 100 institutos técnicos en todo el país, incluyendo áreas como agro-industria y servicios), además de preparar a los adolescentes para continuar sus estudios a nivel universitario en cualquier orientación seleccionada.

El sistema universitario del Uruguay es reconocido internacionalmente por la capacidad de sus egresados técnicos-profesionales, científicos y docentes. A la tradicional y casi bicentenaria Universidad de la República se han sumado, numerosas universidades e instituciones privadas, que complementan las oferta educativa terciaria.

El alto nivel de formación de la fuerza laboral, explica la fácil adaptación al uso de nuevas tecnologías de aplicación empresarial. Ello ha tenido como resultado un incremento constante de la calidad y productividad. En el presente, uno de cada tres trabajadores posee una preparación técnica o universitaria, tanto en la producción de bienes como en la provisión de servicios.

Desde siempre, el nivel de formación de los uruguayos ha sido una de las principales ventajas comparativas del país, que se manifiesta especialmente al momento de la toma de decisiones estratégicas, tanto de empresas nacionales como extranjeras.

La gente constituye el principal activo que posee el país.